La mujer prohibida (1972)
Un hito en la telenovela venezolana
La joven Ada Riera fue sin duda la actriz ideal para lo que, en su momento, fue una telenovela transgresora: “La mujer prohibida”, robusta trama concebida por el escritor argentino Manuel Muñoz Rico, creador de personajes inolvidables.
La historia giraba en torno a Virginia Galván, una jovencita que había perdido el habla por un trauma en su infancia. Su padre moribundo la manda a buscar al colegio de monjas donde estudia en la capital, para llevarla a la opulenta hacienda que poseen y le comunica su última voluntad: casarla con Marcos Villena (la consagración de Martín Lantigua), su hombre de confianza, para que él cuide de ella.
Pero hay un detalle. Virginia se acaba de enamorar de Christian (Humberto García), un amable y apuesto joven a quien ya se entregó. Para colmo de males, Christian resulta ser nada menos que el hijo de Marcos Villena.
Virginia se vuelve el objeto de los celos de
De allí en adelante, la historia avanza con sólidas líneas de acción de los personajes: Virginia trabaja para recuperar la voz y recordar aquel terrible momento de su niñez, cuando la perdió; Marcos busca superar su condición de paralítico para poseer a Virginia y
Carlos Roa
Ada Riera y Humberto García en La mujer prohibida
¡La Waika!
La primera actriz Amelia Román aprovechó los "papeles de fuego" que según el periodista Jesús Bustindui lanzaba a la pantalla el escritor Manuel Muñoz Rico, para convertir a La Waika en un rol inolvidable. Las maquilladoras del canal contaban de su entusiasmo al llegar a cada grabación, y de las dobles pestañas postizas que utilizaba para caracterizarse como la apasionada indígena, que utilizaba sus conocimientos de hechicería para atormentar a la inocente Virginia, quien le había quitado el amor de Marcos Villena.
Un antes y un despúes en las telenovelas
Fue una obra maestra que inauguró el horario de las 9:00 p.m. para las telenovelas en Venevisión y en la televisión venezolana. Dado su éxito, institucionalizó que este género se quedara a esta hora. Fue un ejemplo de telenovela que dejaba de lado lo rosa para explorar regiones más oscuras de la psiquis humana.
La construcción de la trama fue ejemplar en cuanto presentar una anécdota impactante con ahorro de recursos: cuatro personajes encerrados en una casa, mantuvieron cautivo al público por varios meses.
Tuvo detalles impactantes, como el que la mascota de
Esta telenovela probó la maleabilidad del género, cuando el canal decidió convertir en villano al protagonista Christian, debido a que el actor Humberto García había aparecido en fotos que los directivos consideraron inadecuadas para un galán de TV.
Entonces, resolvieron convertir a Marcos Villena en el protagonista. Sin embargo, debido al éxito de la historia, la solución de este conflicto se debió postergar para una segunda telenovela, continuación de “La mujer prohibida”, llamada “La loba”.
Carlos Roa

